Revista La Torre de Ciempozuelos: https://latorredeciempozuelos.es
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domingo, 6 de diciembre de 2015
sábado, 29 de agosto de 2015
CONTAMINACIÓN
Petroleras contaminan 2 litros de agua por segundo en Putumayo
Foto: archivo Jani Silva
18 Ago 2015
El pasado 15 de agosto tuvo lugar en el
municipio de Puerto Asís, Putumayo la Audiencia de control político a la
explotación petrolera , los efectos de las fumigaciones con Glifosato,
la militarización y la crisis de Derechos humanos que afronta el
departamento. De acuerdo a la información entregada las empresas petroleras están contaminando 2 litros de agua por segundo.
Juliana Chaparro defensora de derechos
humanos e integrante de la Comisión de Justicia y Paz, afirma que la
extracción de petróleo en Puerto Asís ha impactado negativamente ecosistemas estratégicos, como humedales y bosques de selva tropical,
contaminando 2 litros de agua por segundo. Así mismo, Juliana asegura
que las afectaciones sociales se relacionan con la militarización del
territorio y la violación de derechos humanos.
Pese a que las autoridades
competentes en materia de legislación ambiental fueron convocadas con
anterioridad, no comparecieron a la audiencia. No obstante, las
comunidades indígenas y campesinas afectadas, así como el congresista
Alirio Uribe y las organizaciones defensoras de derechos humanos
insisten en llamar la atención sobre la responsabilidad estatal en la
suspensión de las licencias ambientales que han sido aprobadas para las
ocho empresas con presencia en la región, entre ellas Amerisur, Vetra y Gran Tierra.
Durante el evento se presentó la documentación de los impactos sociales y ambientales de esta actividad, recopilada durante dos años por las comunidades indígenas y campesinas afectadas, en articulación con organizaciones defensoras de derechos humanos.
sábado, 15 de agosto de 2015
PARQUE REGIONAL DEL SURESTE
La contaminación industrial ahoga el Parque Regional del Sureste
La Comunidad de Madrid reconoce que no tiene un Plan Rector de Uso y Gestión para esta zona de alto valor ecológico
Seis empresas de explotación minera, lagunas y ríos con vertidos de
aceites industriales e incluso coches y furgonetas sumergidos en sus
aguas, camiones que van y vienen de las graveras... Este paisaje
apocalíptico corresponde a una zona de alto valor ecológico y
medioambiental: el Parque Regional del Sureste.
Fue creado en 1994 y tiene 31.550 hectáreas, lo que lo convierte en el
segundo más grande de la región. Garzas, búhos y halcones lo habitan, y
abarca 17 municipios de la Comunidad, entre ellos Velilla de San
Antonio, Rivas-Vaciamadrid, Arganda, Mejorada del Campo y Aranjuez. La
Comunidad de Madrid reconoce que no tiene un Plan Rector de Uso y
Gestión, sobre todo debido a los desacuerdos con los cotos privados de
caza.
Humedales, bosques, encinares, ríos donde habita fauna como: la garza imperial, el búho real, numerosas especies de anátidas (patos), el halcón peregrino o la nutria, conforman la rica biodiversidad del Parque Regional del Sureste. “Es el mayor espacio protegido de la Comunidad de Madrid por su riqueza medioambiental, pero se encuentra en una grave situación de abandono y tiene zonas muy degradadas, como la ribera del río Jarama o las lagunas de Arganda”, lamenta Ángeles Nieto, portavoz de la Asociación Ecologistas en Acción.
Gracias a la presión de ciudadanos y asociaciones vinculadas a este parque, se declaró como zona protegida en 1994. Uno de los grupos más activos en la protección de este área natural del sur de Madrid es la Asociación Ecologista del Jarama El Soto, que denuncia la situación de lagunas llenas de vertidos (chapapote), donde quedan atrapadas las aves (ánades, rapaces), así como la presencia de seis empresas mineras, la actividad cinegética en zonas protegidas del parque o la explotación urbanística en las áreas colindantes con el parque. “La mala gestión de la Administración regional es la mayor amenaza para esta área natural de Madrid y, a pesar de todo, merece la pena trabajar por defender este territorio”, comenta Antonio Martínez, portavoz de este grupo medioambiental. “De continuar esta tendencia, lo que es un parque regional podría convertirse en uno de la periferia urbana, modelo Casa de Campo o Retiro madrileño”.
Difícil conservación
El director de Parques Regionales de la Comunidad Autónoma de Madrid, Pedro Castaño, comenta que “la labor de su conservación es difícil, porque se compone de un 84% de fincas privadas, en las que no se puede intervenir y es una zona de explotación minera para materiales de construcción que hay que regenerar, mejorar y conservar, por lo que se debe trabajar más y mejor”.
Las graveras que conforman este parque natural son puntos conflictivos a la hora de compaginar la preservación de la biodiversidad de la zona con los intereses de las empresas mineras. “El valle del Jarama ha sido el almacén de áridos (gravas) de la Comunidad de Madrid y su extracción es la causa directa de gravísimos problemas ambientales en esta zona”, comenta el ecologista Antonio Martínez, aunque fuentes de la Consejería de Medio Ambiente aseguran que han hecho un esfuerzo para recuperar zonas degradadas por esa actividad, como la retirada de escombros o el arreglo de los márgenes de los ríos.
Los agentes forestales tienen prohibida la entrada a la laguna del Aceite del parque. Así lo asegura la portavoz de Ecologistas en Acción: “Sólo tiene acceso a este enclave la empresa pública que la adquirió para su restauración. A las asociaciones y grupos de ciudadanos no nos facilitan ningún dato, y el director del parque está desaparecido y muestra una manifiesta dejadez y desidia”. Nieto añade que el parque carece de un Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), ya que se anuló el que había, debido a desacuerdos con las indemnizaciones a cotos privados de caza por el cese de la actividad. En este sentido, la máxima autoridad en gestión de parques regionales de la Comunidad de Madrid, Pedro Castaño, explica que el plan rector está en trámite desde el año 2013. “Ignoramos cuándo podremos aplicarlo”.
Los ecologistas madrileños destacan “la escasa voluntad por parte de la Administración regional madrileña por proteger el parque” y las ocasiones en las que han primado los intereses económicos, como cuando se intentó construir un campo de golf cerca de una urbanización colindante con el parque, en Getafe, por parte de la federación madrileña de este deporte, entidad en la que trabajan familiares de Esperanza Aguirre. O cuando se pretendió utilizar la laguna del Porcal para practicar regatas, si Madrid hubiera ganado la candidatura olímpica, explica Antonio Martínez, de la Asociación Ecologista del Jarama El Soto.
Cotos de caza
A día de hoy, la ley de declaración como espacio protegido del parque no se cumple en cuestiones como la presencia de seis instalaciones industriales en la zona ribereña del Jarama. Los ríos y sus aledaños son zonas con gran biodiversidad de flora y fauna que resultan muy susceptibles de sufrir deterioro frente a cualquier influencia externa. “Los cotos de caza ocupan más del 80% del espacio protegido y se caza durante todo el año, lo que implica molestias para la fauna protegida del parque”, comenta Martínez. Las poblaciones de aves como el milano, el búho real o el halcón peregrino se han reducido de manera significativa, “debido a las molestias cerca de sus nidos o la debilidad de la cáscara de sus huevos por efecto de los fitosanitarios agrícolas que acumulan en su organismo las presas que capturan”, añade el representante del grupo ecologista del Jarama.
Humedales, bosques, encinares, ríos donde habita fauna como: la garza imperial, el búho real, numerosas especies de anátidas (patos), el halcón peregrino o la nutria, conforman la rica biodiversidad del Parque Regional del Sureste. “Es el mayor espacio protegido de la Comunidad de Madrid por su riqueza medioambiental, pero se encuentra en una grave situación de abandono y tiene zonas muy degradadas, como la ribera del río Jarama o las lagunas de Arganda”, lamenta Ángeles Nieto, portavoz de la Asociación Ecologistas en Acción.
Gracias a la presión de ciudadanos y asociaciones vinculadas a este parque, se declaró como zona protegida en 1994. Uno de los grupos más activos en la protección de este área natural del sur de Madrid es la Asociación Ecologista del Jarama El Soto, que denuncia la situación de lagunas llenas de vertidos (chapapote), donde quedan atrapadas las aves (ánades, rapaces), así como la presencia de seis empresas mineras, la actividad cinegética en zonas protegidas del parque o la explotación urbanística en las áreas colindantes con el parque. “La mala gestión de la Administración regional es la mayor amenaza para esta área natural de Madrid y, a pesar de todo, merece la pena trabajar por defender este territorio”, comenta Antonio Martínez, portavoz de este grupo medioambiental. “De continuar esta tendencia, lo que es un parque regional podría convertirse en uno de la periferia urbana, modelo Casa de Campo o Retiro madrileño”.
Difícil conservación
El director de Parques Regionales de la Comunidad Autónoma de Madrid, Pedro Castaño, comenta que “la labor de su conservación es difícil, porque se compone de un 84% de fincas privadas, en las que no se puede intervenir y es una zona de explotación minera para materiales de construcción que hay que regenerar, mejorar y conservar, por lo que se debe trabajar más y mejor”.
Las graveras que conforman este parque natural son puntos conflictivos a la hora de compaginar la preservación de la biodiversidad de la zona con los intereses de las empresas mineras. “El valle del Jarama ha sido el almacén de áridos (gravas) de la Comunidad de Madrid y su extracción es la causa directa de gravísimos problemas ambientales en esta zona”, comenta el ecologista Antonio Martínez, aunque fuentes de la Consejería de Medio Ambiente aseguran que han hecho un esfuerzo para recuperar zonas degradadas por esa actividad, como la retirada de escombros o el arreglo de los márgenes de los ríos.
Los agentes forestales tienen prohibida la entrada a la laguna del Aceite del parque. Así lo asegura la portavoz de Ecologistas en Acción: “Sólo tiene acceso a este enclave la empresa pública que la adquirió para su restauración. A las asociaciones y grupos de ciudadanos no nos facilitan ningún dato, y el director del parque está desaparecido y muestra una manifiesta dejadez y desidia”. Nieto añade que el parque carece de un Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), ya que se anuló el que había, debido a desacuerdos con las indemnizaciones a cotos privados de caza por el cese de la actividad. En este sentido, la máxima autoridad en gestión de parques regionales de la Comunidad de Madrid, Pedro Castaño, explica que el plan rector está en trámite desde el año 2013. “Ignoramos cuándo podremos aplicarlo”.
Los ecologistas madrileños destacan “la escasa voluntad por parte de la Administración regional madrileña por proteger el parque” y las ocasiones en las que han primado los intereses económicos, como cuando se intentó construir un campo de golf cerca de una urbanización colindante con el parque, en Getafe, por parte de la federación madrileña de este deporte, entidad en la que trabajan familiares de Esperanza Aguirre. O cuando se pretendió utilizar la laguna del Porcal para practicar regatas, si Madrid hubiera ganado la candidatura olímpica, explica Antonio Martínez, de la Asociación Ecologista del Jarama El Soto.
Cotos de caza
A día de hoy, la ley de declaración como espacio protegido del parque no se cumple en cuestiones como la presencia de seis instalaciones industriales en la zona ribereña del Jarama. Los ríos y sus aledaños son zonas con gran biodiversidad de flora y fauna que resultan muy susceptibles de sufrir deterioro frente a cualquier influencia externa. “Los cotos de caza ocupan más del 80% del espacio protegido y se caza durante todo el año, lo que implica molestias para la fauna protegida del parque”, comenta Martínez. Las poblaciones de aves como el milano, el búho real o el halcón peregrino se han reducido de manera significativa, “debido a las molestias cerca de sus nidos o la debilidad de la cáscara de sus huevos por efecto de los fitosanitarios agrícolas que acumulan en su organismo las presas que capturan”, añade el representante del grupo ecologista del Jarama.
domingo, 26 de julio de 2015
MEDIOAMBIENTE
PARA REFLEXIONAR
En la fila del supermercado, el cajero le dice a una señora mayor que debería traer su propia bolsa, ya que las bolsas de plástico no son buenas para el medio ambiente.
En la fila del supermercado, el cajero le dice a una señora mayor que debería traer su propia bolsa, ya que las bolsas de plástico no son buenas para el medio ambiente.
La señora pide disculpas y explica: “Es que no había esta moda verde en mis tiempos.”
El empleado le contestó: “Ese es ahora nuestro problema. Su generación no puso suficiente cuidado en conservar el medio ambiente.”
Tiene razón: nuestra generación no tenía esa moda verde en esos tiempos:
En aquel entonces, las botellas de leche, las botellas de gaseosa y las de cerveza se devolvían a la tienda.
La tienda las enviaba de nuevo a la fábrica para ser lavadas y esterilizadas antes de llenarlas de nuevo, de manera que se podían usar las mismas botellas una y otra vez. Así, realmente las reciclaban.
Pero lleva razón, no teníamos esta moda verde en nuestros tiempos.
Subíamos las escaleras, porque no había escaleras mecánicas en cada comercio ni oficina. Íbamos andando a las tiendas en lugar de ir en coches de 300 caballos de potencia cada vez que necesitábamos recorrer 200 metros.
Pero tiene Vd. toda la razón. No teníamos la moda verde en nuestros días.
Por entonces, lavábamos los pañales de los bebés porque no los había desechables. Secábamos la ropa en tendederos, no en secadoras que funcionan con 220 voltios. La energía solar y la eólica secaban verdaderamente nuestra ropa. Los chicos usaban la ropa de sus hermanos mayores, no siempre modelitos nuevos.
Pero está en lo cierto: no teníamos una moda verde en nuestros días.
Entonces teníamos una televisión, o radio, en casa, no un televisor en cada habitación. Y la TV tenía una pantallita del tamaño de un pañuelo, no una pantallota del tamaño de un estadio de futbol. En la cocina, molíamos y batíamos a mano, porque no había máquinas eléctricas que lo hiciesen por nosotros. Cuando empaquetábamos algo frágil para enviarlo por correo, usábamos periódicos arrugados para protegerlo, no cartones preformados o bolitas de plástico.
En esos tiempos no arrancábamos un motor y quemábamos gasolina sólo para cortar el césped; usábamos una podadora que funcionaba a músculo. Hacíamos ejercicio trabajando, así que no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre cintas mecánicas que funcionan con electricidad.
Pero claro que está Vd. en lo cierto: no había en esos tiempos una moda verde.
Bebíamos del grifo cuando teníamos sed, en lugar de usar vasitos o botellas de plástico cada vez que teníamos que tomar agua. Recargábamos las estilográficas con tinta, en lugar de comprar una nueva y cambiábamos las cuchillas de afeitar en vez de tirar a la basura toda la maquina afeitadora sólo porque la hoja perdió su filo.
Pero, eso sí, no teníamos una moda verde por entonces.
En aquellos tiempos, la gente tomaba el tranvía o el autobús y los chicos iban en sus bicicletas a la escuela o andando, en lugar de usar a su mamá como taxista las 24 horas. Teníamos un enchufe en cada habitación, no un regleta de enchufes para alimentar una docena de artefactos. Y no necesitábamos un aparato electrónico para recibir señales desde satélites situados a miles de kilómetros de distancia en el espacio para encontrar la pizzería más próxima.
Así que me parece lógico que la actual generación se queje continuamente de lo irresponsables que éramos los ahora viejos por no tener esta maravillosa moda verde en nuestros tiempos.
____________________________________________
Sinceramente una historia que da para pensar.
Normalmente se le echa la culpa a nuestras anteriores generaciones del daño ambiental que hay ahora, pero después de leer esto, ¿aún lo crees?

El empleado le contestó: “Ese es ahora nuestro problema. Su generación no puso suficiente cuidado en conservar el medio ambiente.”
Tiene razón: nuestra generación no tenía esa moda verde en esos tiempos:
En aquel entonces, las botellas de leche, las botellas de gaseosa y las de cerveza se devolvían a la tienda.
La tienda las enviaba de nuevo a la fábrica para ser lavadas y esterilizadas antes de llenarlas de nuevo, de manera que se podían usar las mismas botellas una y otra vez. Así, realmente las reciclaban.
Pero lleva razón, no teníamos esta moda verde en nuestros tiempos.
Subíamos las escaleras, porque no había escaleras mecánicas en cada comercio ni oficina. Íbamos andando a las tiendas en lugar de ir en coches de 300 caballos de potencia cada vez que necesitábamos recorrer 200 metros.
Pero tiene Vd. toda la razón. No teníamos la moda verde en nuestros días.
Por entonces, lavábamos los pañales de los bebés porque no los había desechables. Secábamos la ropa en tendederos, no en secadoras que funcionan con 220 voltios. La energía solar y la eólica secaban verdaderamente nuestra ropa. Los chicos usaban la ropa de sus hermanos mayores, no siempre modelitos nuevos.
Pero está en lo cierto: no teníamos una moda verde en nuestros días.
Entonces teníamos una televisión, o radio, en casa, no un televisor en cada habitación. Y la TV tenía una pantallita del tamaño de un pañuelo, no una pantallota del tamaño de un estadio de futbol. En la cocina, molíamos y batíamos a mano, porque no había máquinas eléctricas que lo hiciesen por nosotros. Cuando empaquetábamos algo frágil para enviarlo por correo, usábamos periódicos arrugados para protegerlo, no cartones preformados o bolitas de plástico.
En esos tiempos no arrancábamos un motor y quemábamos gasolina sólo para cortar el césped; usábamos una podadora que funcionaba a músculo. Hacíamos ejercicio trabajando, así que no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre cintas mecánicas que funcionan con electricidad.
Pero claro que está Vd. en lo cierto: no había en esos tiempos una moda verde.
Bebíamos del grifo cuando teníamos sed, en lugar de usar vasitos o botellas de plástico cada vez que teníamos que tomar agua. Recargábamos las estilográficas con tinta, en lugar de comprar una nueva y cambiábamos las cuchillas de afeitar en vez de tirar a la basura toda la maquina afeitadora sólo porque la hoja perdió su filo.
Pero, eso sí, no teníamos una moda verde por entonces.
En aquellos tiempos, la gente tomaba el tranvía o el autobús y los chicos iban en sus bicicletas a la escuela o andando, en lugar de usar a su mamá como taxista las 24 horas. Teníamos un enchufe en cada habitación, no un regleta de enchufes para alimentar una docena de artefactos. Y no necesitábamos un aparato electrónico para recibir señales desde satélites situados a miles de kilómetros de distancia en el espacio para encontrar la pizzería más próxima.
Así que me parece lógico que la actual generación se queje continuamente de lo irresponsables que éramos los ahora viejos por no tener esta maravillosa moda verde en nuestros tiempos.
____________________________________________
Sinceramente una historia que da para pensar.
Normalmente se le echa la culpa a nuestras anteriores generaciones del daño ambiental que hay ahora, pero después de leer esto, ¿aún lo crees?

lunes, 10 de noviembre de 2014
MEDIOAMBIENTE
La contaminación humana produce cáncer en animales salvajes
El hecho de que los animales estén afectados por enfermedades tumorales causadas por sustancias tóxicas de nuestra civilización se extiende a gran variedad de animales sobre todo animales marinos como la beluga, los leones marinos, los bagres de agua dulce y otros tipos de peces.
Hasta las conchas pueden enfermar de cáncer. Sin embargo la verdadera úlcera de esta Tierra parece ser el hombre y su falta de compresión.
¿Pero de verdad es para los animales tan nefasta la convivencia humana en nuestro planeta?, ¿Cómo es posible que tantísimas especies animales estén desapareciendo? Un estudio que ha realizado la Universidad japonesa de Tokai sobre la capacidad de comunicarse de las Belugas nos revela la respuesta. La Beluga, habita en aguas de zonas árticas y subárticas y es especialmente sociable.
Desgraciadamente estos maravillosos animales están gravemente amenazados de extinción. Especialmente en la costa este de Canadá; En el enorme río de San Lorenzo los científicos han detectado un alto nivel de mortandad de la ballena beluga. Mueren a causa de los llamados adenocarcinomas del intestino delgado, infiltraciones malignas del tejido glandular. Pero ¿cómo es posible que una ballena enferme de este modo? Se sabe que estos blancos mamíferos marinos al buscar su alimento revuelven intensamente el lodo del fondo del mar y éste, justamente en el río de San Lorenzo, esta contaminado entre otras con la sustancia cancerígena llamada Benzopyrene. Un estudio puso al descubierto que un 27% de las Belugas muertas encalladas en la playa estaban enfermas de cáncer. Además del frecuente cáncer de intestino los investigadores encontraron también con mucha frecuencia en las hembras, tumores de útero.
La ballena Beluga no es la única víctima de la contaminación causada por el hombre, también un 40% de las tortugas marinas que viven en zonas costeras contaminadas están afectadas frecuentemente por fibropapilomas, úlceras que incluso siendo benignas pueden alcanzar un tamaño tan grande que el animal muera por su causa.
jueves, 9 de octubre de 2014
CONSECUENCIAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO Y LA CONTAMINACIÓN
Dentro
del Índice Planeta Vivo, el mayor análisis sobre la situación de las
especies de vertebrados en todo el mundo, las de agua dulce son las que
se llevan la peor parte: de media, sus poblaciones se desplomaron un
increíble 76% entre 1970 y 2010.
Anfibios, peces y otros animales asociados a ecosistemas acuáticos están desapareciendo por causas como el cambio climático, la destrucción de su hábitat, la contaminación o los miles de obstáculos que impiden el fluir natural de los ríos.
Ayúdanos a llamar la atención sobre la situación de estos animales, indicadores de la salud de unos ecosistemas de los que todos dependemos. Comparte esta foto y el Informe Planeta Vivo: www.wwf.es/ipv
Anfibios, peces y otros animales asociados a ecosistemas acuáticos están desapareciendo por causas como el cambio climático, la destrucción de su hábitat, la contaminación o los miles de obstáculos que impiden el fluir natural de los ríos.
Ayúdanos a llamar la atención sobre la situación de estos animales, indicadores de la salud de unos ecosistemas de los que todos dependemos. Comparte esta foto y el Informe Planeta Vivo: www.wwf.es/ipv

lunes, 30 de junio de 2014
MEDIO AMBIENTE
AUTORIZAN LA RESTAURACIÓN DE LA
LAGUNA DEL ACEITE SIN CONTAR CON FINANCIACIÓN
Más
información: Raúl Urquiaga (GRAMA) 675569118, Mª Ángeles Nieto (Ecologistas en
Acción) 606059528, Antonio Martínez (El Soto) 616179442
Se acaba de conocer
la declaración de impacto ambiental positiva emitida por la Consejería de Medio
Ambiente sobre el proyecto de restauración de la laguna del aceite, en Arganda
del Rey. Al mismo tiempo se ha sabido que Europa no financiará el proyecto.
Según los colectivos ARBA, Asociación Ecologista del Jarama “El Soto”,
Ecologistas en Acción, GRAMA y Jarama Vivo, volvemos al principio al no existir
garantía presupuestaria para ejecutar los trabajos. Además elegir la
incineración como solución generará
nuevos impactos ambientales.
En julio de 2013, el Presidente Ignacio González y el Consejero de
Medio Ambiente Borja Sarasola, presentaron públicamente el inicio de los
trabajos de recuperación de la conocida como laguna del aceite, en Arganda del
Rey (http://www.madrid.org/cs/ Satellite?c=CM_Actualidad_FA& cid=1354243991172&language=es& pagename=ComunidadMadrid% 2FEstructura).
Según se afirmó, estos trabajos estarían financiados en un cincuenta por ciento
por fondos europeos del Programa LIFE +. Posteriormente en diciembre, se
sometió a información pública el estudio de impacto ambiental (EIA) del
proyecto de restauración.
Pero pocos días después de la puesta en escena mediática, los
trabajos en la laguna cesaron. En junio de este año se ha conocido que el
proyecto presentado por la Comunidad de Madrid no ha sido seleccionada por el
Programa LIFE + y, por tanto no será financiado. Coincidiendo con ello, la
Consejería de Medio Ambiente, ha publicado en el Boletín Oficial de la
Comunidad de Madrid el anuncio de emisión de la declaración de impacto
ambiental (DIA) favorable. (http://www.bocm.es/boletin/ CM_Orden_BOCM/2014/06/23/BOCM- 20140623-28.PDF)
Entre las múltiples alternativas de limpieza barajadas en el EIA,
la Consejería se decanta por la “Recuperación energética del
producto contaminante; adecuación y preparación en gestión
externa”, es decir el grueso del hidrocarburo almacenado será bombeado,
trasladado y quemado en una planta cementera que no identifica. Los suelos
contaminados que queden en el terreno se someterán a desorción térmica
(incineración in situ).
Esta alternativa va a suponer emitir a la atmósfera importantes
cantidades de contaminantes contenidos en los residuos que se incinerarán, y
por tanto su dispersión al medio ambiente. Además, dará lugar a la generación
de nuevos residuos peligrosos (cenizas de filtros, efluentes, etc.), que
tendrán que gestionarse posteriormente como productos peligrosos, lo que no
hará sino mantener en el tiempo la contaminación.
La alternativa propuesta por las organizaciones ecologistas ha
sido descartada. Se trataba de retirar los residuos peligroso y descontaminar
el resto mediante tecnologías químicas, no la incineración.
Otro problema grave, ya denunciado por las organizaciones
ecologistas es la ausencia de estudio de viabilidad económica del proyecto y,
por tanto de datos sobre el coste del mismo. Este hecho es aún
más grave cuando se desconocen las fuentes de financiación con las que cuenta
la Consejería, sobre todo teniendo en cuenta que ni existe partida específica
en los presupuestos de 2014 para esta actuación, ni se contará con los fondos
LIFE + .
En conclusión, los colectivos ARBA, Asociación Ecologista del
Jarama “El Soto”, Ecologistas en Acción, GRAMA y Jarama Vivo, afirman que no
existe garantía alguna de que los trabajos de restauración puedan realizarse
este año. Por ello consideran que la emisión de la DIA no supone más que otra
cortina de humo para distraer la atención del problema real que es la
incapacidad del equipo de Sarasola de acometer la descontaminación de la laguna
del aceite.
Recordemos que la laguna del aceite, es un depósito de
hidrocarburo con una extremada acidez, con un
pH2. Existe desde 1989, dentro del Parque Regional del Sureste y que la
Comunidad de Madrid adquirió en 2008 por 50.000 euros, liberando a su anterior
propietario de las obligaciones de descontaminación. La Administración Regional
de Madrid ha realizado hasta la fecha hasta cinco anuncios de recuperación
fallida de estos suelos contaminados.
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