ONGs denuncian a Monsanto y al gobierno alemán por ocultar los efectos cancerígenos del Glifosato

La semana que viene, las autoridades europeas puede que renueven el
permiso del glifosato otros 15 años más, en base a
un informe fraudulento que no ha seguido los métodos científicos
establecidos y oculta los daños del famoso herbicida.
Detrás de toda la burocracia, se encuentra el hecho de que el herbicida glifosato, además de un
probable cancerígeno, es un disruptor endocrino (EDC). Es decir, interfiere en la síntesis de estrógenos, lo que explicaría el incremento de
partos prematuros y abortos espontáneos
relacionados con la exposición a este herbicida. También están
demostrados sus efectos tóxicos sobre animales e incluso bacterias, por
lo que es causante de una pérdida de productividad de los ecosistemas.
¿Por qué pruebas de cáncer sobre los mismos datos tienen resultados opuestos?
Para solicitar la renovación del permiso del glifosato, la Comisión
se basa en un informe elaborado por el Instituto Federal Alemán de
Evaluación de Riesgo
(BfR) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria
(EFSA), a petición de la industria de plaguicidas. Para dicho informe,
el BfR confió plenamente en los resultados de los análisis realizados por la industria, en concreto, Monsanto. La conclusión de ese informe es que el glifosato
no ocasiona ningún riesgo para la salud humana y el medio ambiente.
Este resultado sorprendió y enojó a la comunidad científica, más aún
cuando sólo unos meses antes, la Agencia Internacional para la
Investigación del Cáncer (IARC) había clasificado el glifosato como
probable cancerígeno para los seres humanos.
Ante el revuelo científico, el BfR se vio forzado a revisar su
evaluación y a reconocer que, empleando los métodos recomendados por la
OCDE y utilizados por la IARC, los estudios
sí que mostraban evidencia de carcinogenicidad.
Conclusión: El glifosato es un probable cancerígeno. Pero,
el BfR ha mantenido su decisión de considerar que no lo es y sobre esta
decisión decidirán los Ministros la continuidad de su autorización.
Para impedirlo, hoy en Berlín, un grupo de
ONGs de la Coalición EDC Free, a la que pertenece Ecologistas en Acción,
denuncian formalmente
a las empresas que han pedido la renovación de la licencia, al BfR y a
la EFSA, por ocultar los efectos cancerígenos del glifosato con el
objetivo de que se renueve su licencia en el mercado europeo. También
solicitan a los fiscales que investiguen el fraude.
Ver Nota de Prensa de la denuncia, en inglés
Por otro lado,
Ecologistas en Acción ha escrito una carta a nuestros ministros de Medio Ambiente y de Sanidad, pidiendo
que rechacen la reautorización del glifosato, en el próximo Comité Permanente.
Ver carta enviada a Tejerina y Alonso: Carta a Tejerina y Alonso
¿Qué puedes hacer tú?
Cada vez más pueblos y ciudades están tomando sus propias decisiones a
la hora de proteger la salud de sus habitantes, aprobando mociones para
no usar contaminantes hormonales.
En
Diciembre de 2015 Barcelona, tanto la ciudad condal como la provincia,
votaron una moción para eliminar de sus calles el uso del glifosato.

Si quieres más información sobre cómo iniciar todo el proceso para
que tu ayuntamiento no utilice glifosato, se decida lo que se decida en
Europa, escribe a este mail:
nobiocidas@gmail.com
Ecologistas en Acción