"Todos los caminos llevan a Roma", dice una frase histórica
relacionada con el Imperio Romano. La enorme red de calzadas que
construyó en su día esta superpotencia marcó el destino de Europa.
Ahora, un veinteañero estadounidense que se considera algo friki
de los datos, el diseño y la historia ha creado un mapa que simula al
los del metro que conecta las principales calzadas romanas del año 125
antes de Cristo. "Estaban tan bien construidas que algunas duraron más
de mil años", cuenta a VerneSasha Trubetskoy.
La afición favorita de este estudiante de Estadística de la
Universidad de Chicago podría haber sido ver series tirado en el sofá,
como la de tantos otros. Sin embargo, él dice que prefiere centrarse en
su tiempo libre en "recopilar datos y encontrar la forma de presentarlos
visualmente". Por eso, invirtió más de 50 horas en investigar y diseñar
este plano.
Carthago (Cartagena), Londinium (Londres), Verona y, por supuesto,
Roma son algunos de los lugares reales que aparecen en él. Como algunas
vías romanas carecían de nombre histórico, Trubetskoy se ha tomado
alguna licencia creativa para poder completar el mapa, combinando
nombres auténticos con otros inventados.
En esta simulación, para ir de Tarraco (Tarragona) a Salamantica
(Salamanca) habría que tomar la línea azul y hacer transbordo en
Hispalis (Sevilla). "A los romanos les encantaban las líneas rectas,
incluso si eso significaba dar un enorme rodeo", comenta. El
estadounidense ha obviado las rutas en barco y solo ha incluido las
calzadas principales de la enorme red de caminos terrestres existentes,
"de lo contrario el mapa sería imposible de visualizar", explica.
De Tarragona a Salamanca: 2 transbordos y 9 paradas. Si prefieres más transbordos y menos paradas es que no vas mucho en metro.
"La reacción ha sido tan grande y positiva que prácticamente se ha
convertido en un trabajo a tiempo completo, entre que manejo Twitter,
Facebook y las ventas de pósters", dice Trubetskoy a través del correo
electrónico. "España e Italia son los dos países que más acceden al
mapa, supongo que por razones de proximidad, al haber sido el corazón
del Imperio", apunta.
¿Tiene algo que ver que un chico nacido en Washington, capital del
imperio actual, se haya interesado por el Imperio Romano? "Sí que
encuentro muchas similitudes entre Estados Unidos y el Imperio Romano.
Me gusta la Historia Romana. Es fascinante cómo una tribu tan pequeña se
expandió hasta tales extremos y con un legado que perdura en nuestros
días. ¡Para ir de Roma a Byzantium se necesitaban 30 días de viaje!
Como buen empollón, esta espontánea y extraña afición histórica que
ha trasladado a algo tan actual como un mapa de metro ha dado a este
universitario la oportunidad de sumar nuevos conocimientos. Sus
favoritos:
1. "Esas calzadas se mantuvieron durante toda la Edad Media y no es
casualidad que tengan el mismo diseño que las autopistas modernas".
2. Tenían un sistema llamado cursus publicus,
algo así como un servicio postal. Estaciones repartidas a intervalos
regulares contaban con caballos preparados para ponerse en marcha en
cualquier momento. Transportaban mensajes de Roma a Constantinopla en
pocos días, en un recorrido que podía llevar un mes.
3. Tuvieron muy pocos errores de ingeniería. Uno de ellos, el de las líneas rectas que comentábamos antes".
¿Los próximos proyectos de Sasha? "Resucitar Zealandia,
el continente oculto del Pacífico, colocar las ciudades de un país (por
ejemplo Estados Unidos) en el mapa de otro (por ejemplo España) en
función del clima que comparten (Madrid sería Sacramento o California) e
inventarme algún nuevo mapa de metro".